Para despedir el año reaprovecho esta pequeña ilustración que fue descartada y desterrada al cajón de las ilustraciones olvidadas. Hoy es su día de gloria, porque con ella le doy la bienvenida al nuevo año.
Esta vez no vengo con lista de deseos ni nada parecido.
Hace exactamente un año deseé con fuerza una cosa, un deseo egoísta y para nada pequeño, que se empezó a cumplir hace unos meses: trabajar en lo que me gusta, todo un privilegio.
Así que termino el año feliz, ha sido un año pleno en todos los sentidos (no sólo* a nivel profesional), tanto que a veces me agazapo esperando que la vida me de un zarpazo para que no me lo crea tanto.
Por eso, para el próximo año sólo puedo pedir lo mejor para los que me rodean, los que me rodeáis, para la gente que quiero. Que todo siga igual de bien y si tiene que ser mejor que lo sea para el resto, yo hoy por hoy me conformo con lo que tengo.
Os deseo todo lo bueno para el este 2011, que se cumplan todos vuestros sueños, que los que os rodean habitualmente os den calorcito en los malos momentos (y en los buenos más), que seáis felices y que el balance que hagáis de aquí en 365 días sea más que positivo.
Bueno, y si se me permite un deseo pequeño… Allá voy: Que Pitingo deje de cantar/destrozar las canciones de otros. Y que alguien le explique que “Soulería” o “Amén y olé” no son títulos que puedan tomarse en serio.
¡Feliz Año Nuevo para todo el mundo! ¡Que la fiesta sea memorable!
*Académicos, chinchaos, pienso seguir acentuando “sólo” for ever and ever (jajejijoju).
La Niña Polilla cumple hoy dos años y dos días (sigue siendo un pequeño bebe en estado larval), y no se me ocurre mejor manera de celebrarlo que volviendo a postear. La verdad es que ya tenía ganas.
Durante estos días atrás he estado pensando en organizar algo para la vuelta, en tirar un poco la casa por la ventana, regalaros alguna cosilla… Pero tengo que reconocer que todavía ando un pelín “dispersa” tras las vacaciones y no he terminado de decidir qué hacer. Así que, para no dejaros con la miel en los labios, me comprometo a pensar en ello y organizar algo más adelante.
Por el momento vuelvo “al tajo” feliz y contenta…
Declaración sincronizada
Hoy decimos adiós a la aridez de estas tierras castellanas y nos vamos buscando el mar como desesperados…
Me despido temporalmente de todos vosotros/as con esta fresca y sincera declaración de amor. Gracias por estar ahí, e incluso molestaros en leer mis tonterías, y muchísimas gracias por los maravillosos detalles con los que me sorprendéis de cuando en cuando. El más reciente, estas fantásticas postales de Mikel Jaso (¿Os acordáis?).
Esta vez mi pequeño portátil se viene conmigo, así que no sé cuánto durará este “paréntesis bloguero”. Puede que el próximo post lo escriba a la sombra de una palmera, quién sabe…
¡Que paséis todas/os un feliz verano!
Sí señoras y señores, eso es, nosotros también hemos caído en las redes sociales… Más tarde que pronto, pero al final caímos.
Así que a partir de ahora La Niña Polilla estará también en Facebook para que a los “feisbukeros” os sea mucho más cómodo seguir el blog, para cotillear un rato, para que me enseñéis vuestros últimos trabajos, para cualquier sugerencia o comentario… Vaya, para tenernos más a mano.
Os esperamos con las alas abiertas…
Hazte fan, garrañán*!
*¿Os gusta? Pues me lo acabo de inventar, me parece increíble que esta magnífica palabra no exista (ver comentarios).