
Ya va oliendo a pavo o pollo (este año la cosa está más bien para pájaro chico) rellenos, a tumultos, a horror en el hipermercado, a Last Christmas, I gave you my heart (one more time), a gente que se deja el sueldo en lotería… Por eso he decidido enroscarme ya el espumillón al cuello y dejaros por aquí mi felicitación de este año con mis mejores deseos.
En esta ocasión me he dejado seducir por algunos de los consejos de nuestros políticos y gerifaltes y, lejos de seguir haciéndole agujeros a mi maltrecho cinturón, me he decantado por la economía de medios. Por eso he ideado esta felicitación “todoterreno”, válida para todo durante todo un año.
Así pues, os deseo unas muy felices Navidades, Janucá o solsticio de invierno, feliz Año Nuevo, feliz día de Reyes, feliz San Valentín, Cumpleaños, Santo, día de la Marmota…
Un feliz y largo etcétera y lo más importante: un “Felices para siempre”.
Aunque pueda parecer que estoy hibernando (u otros dramas todavía mayores), aún no he decidido desaparecer… Sólo es que estoy más atareada de lo normal, últimamente trabajo a velocidad absurda.
Espero volver a la normalidad en breve y estar aquí de nuevo por navidad, como el del turrón. Además, espero hacerlo a lo grande, con cambios en la web que estoy deseando que descubráis.
Mientras tanto, antes de volver al tajo, os dejo esta pildorita antiestrés de la fantástica Gemma Correll. No os la perdáis ni a ella ni sus divertidos proyectos, como este What I wore today? o sus Daily diaries.
¡Hasta luego, cocodrilos!