Y los ganadores fueron…
(Redoble, por favor…)
………………………………………………….
………………………………………………
…………………………………………
…………………………………..
……………………………
Felicidades a:
pues yo (es decir, Antonio)
Y por último…
El premio consiste un conjunto de chapas (un conjunto de siete, concretamente) diseñadas por una que escribe. Así que seréis mis pequeñas cobayas, los primeros afortunados en probar mi “mono-terapia” (espero que no os queden secuelas irreparables).
Tendréis un simio para cada día de la semana que os podrá servir para expresar lo que lleváis dentro sin necesidad de palabras, para eso o para reíros un rato (o para lo que quiera que sirva una “monochapa”).
La mano inocente ha sido esta página que me enseñó David (cerebro de la operación). Y para que veáis que aquí no hay tongo ni nada de eso, éste es el “pantallazo” que le hice al resultado.
Quiero daros las gracias a todos por participar, pero sobre todo por haberlo hecho sin saber qué podíais ganar (sois unos valientes). Espero que éste sea el primero de muchos más sorteos, y que os acabe tocando a todos y cada uno.
