The Animal Fair (by Alice and Martin Provensen)
Últimamente estoy haciendo limpieza de “marcadores”…
Ya era más que necesario, porque soy bastante desastre y hasta hace bien poco guardaba todo lo que me gustaba al tuntún, sin clasificar de ninguna manera. Si tuviese buena memoria no pasaría nada, pero, como no es el caso, me he dejado un montón de cosillas interesantes en el baúl de los recuerdos.
De ahí precisamente es de donde acabo de rescatar este estupendo blog en el que Burgin Streetman, una escritora que vive en San Antonio (Texas), recopila infinidad imágenes pertenecientes a distintos libros infantiles ilustrados antiguos.
Un delicioso rincón donde inspirarse.
Cookie (by Josh Hayes)
Cuando estoy de bajón, especialmente cuando parece que el mundo no puede ser un sitio más horrible, tengo un remedio que consigue atenuar lo suficiente la tristeza y el miedo. El remedio se llama Hugo y tiene cara de dálmata.
Es increíble lo mucho que los animales nos ayudan a hacer más soportables ciertos días. Simplemente están por ahí, llenando el espacio de calma (durmiendo a pata suelta), haciéndonos reír a carcajadas, dándonos cariño (algunas veces de manera desinteresada y otras no tanto) e incluso haciéndonos enfadar. Sin esforzarse demasiado consiguen ser unos compañeros inmejorables.
Richard Perez lo sabe bien, puede que ése sea el motivo por el cual se decidiera a homenajear a su gatos Buffins y Tibbles haciéndoles un esmerado retrato y creando este simpático blog en el que cualquier ilustrador puede aportar un retrato de su queridísimo felino.
No descarto hacer un retrato de Hugo disfrazado de minino, a ver cómo se lo toma…
vía: drawn
Aunque mis predilecciones fáunicas son otras (me van más los elefantes, los perezosos o las jirafas), reconozco que no me importaría reencarnarme en armadilla un ratito sólo para probar eso de esconderme en mí misma y girar sin parar.
Con ese mismo propósito también podría reencarnarme en una planta rodadora del desierto, pero digo yo que será más aburrido. Por lo que se ve en este divertido corto animado, la vida del armadillo es mucho más emocionante…
vía: tridimagine
Y para despedirnos con una sonrisa, aquí os dejo a los amantes de los animales (y sobre todo a los de los cánidos) un par de curiosos enlaces.
No os perdáis el trabajo de Tim Flach, no sólo es muy buen fotógrafo sino que además sabe captar a la perfección la esencia y el carácter de cada raza. Es fantástico.
Tampoco deberíais dejar de descubrir esta insuperable serie de fotografías cuyo autor, Martin Usborne, ha bautizado bajo el nombre de MUTE: the silence of dogs in cars. Aviso, esas miradas tristes y esas caras lánguidas os van a romper el corazón, son unos expertos (hay una de un perro con la “trufa” pegada al cristal que me mata).
vía: abduzeedo y a desgana
Con que siete vidas tiene un gato… Bah, eso no es nada.
Si no que se lo pregunten al pobre Coyote, que en cuanto a capacidad de supervivencia mantiene un mano a mano con el legendario Ozzy Osbourne.
Recuerdo, como si fuera ayer, llegar del cole y sentarme ante el televisor para ver las desventuras del maltrecho Coyote y a ese odioso pajarraco al que en el fondo todos estábamos deseando que se merendase de una buena vez. Qué bien me lo pasaba con sus inventos. Después solía aparecer Julia Otero y su pelazo estilo electroduende presentando 3×4. Qué tiempos…
En fin, he abierto el baúl de los recuerdos porque parece ser que desde Reel FX, y por encargo de la Warner Bros, han rescatado a estas dos divertidísimas viejas glorias (obra del gran Chuck Jones).
El Coyote y el Correcaminos vuelven con un estilo totalmente renovado y éste que veis, Coyote falls, es el primero de los nuevos tres capítulos que podremos disfrutar.
vía: arte y animación